Reflexión de nuestro amigo el Dip. Juan Fernando Rubio Quiroz

Apreciables Sonorenses, los invito a leer la siguiente reflexión de nuestro amigo el Dip. Juan Fernando Rubio Quiroz, con la finalidad de sensibilizar a la población en relación a los temas ambientales, intensificando la atención y la acción política, en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente.
“Primero fue necesario civilizar al ser humano en su relación con el ser humano, ahora es necesario civilizar al ser humano en su relación con la naturaleza y los animales”
- Víctor Hugo.

Reflexión de nuestro amigo el Dip. Juan Fernando Rubio Quiroz

Sólo quienes conocemos México, conocemos el valor de la naturaleza. Según diversos estudios, México es un país megadiverso, sus riquezas naturales lo ubican entre los países con mayor diversidad biológica, de hecho y de acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, es un país que alberga entre el 10 y 12 por ciento de la biodiversidad conocida en el planeta.
En México, podemos encontrar grandes extensiones de bosques, sierras, desiertos, mares, selvas, arrecifes, montañas, ríos, lagos, lagunas, todos ellos en perfecta armonía con su flora y fauna que forman parte de una serie de ecosistemas cuyo valor; resulta incalculable, y cuya existencia es necesaria para la subsistencia de la humanidad, ya que nos proveen de un sin número de servicios ambientales.

Sin embargo, pese a estas ventajas delas riquezas de la naturaleza, los seres humanos no hemos sido capaces de proteger nuestro patrimonio ambiental, por ahora, nuestro sistema económico, de gobierno y social ha sido incapaz de garantizar el respeto al medio ambiente.

Nuestra realidad es latente, el país atraviesa por un momento de difícil situación, donde no se ve claro como lograremos garantizar el derecho constitucional de toda persona a un medio ambiente sano, ya que estamos padeciendo las consecuencias de la sobreexplotación de nuestros recursos naturales a causa de las actividades antropogénicas.

No obstante, aún estamos a tiempo. A tiempo de revertir nuestras conductas depredatorias hacia los ecosistemas, de cambiar nuestros modos de consumo y de hacer economías sustentables, de proteger y restaurar la biodiversidad, de hacer conciencia sobre la importancia de la naturaleza e implementar acciones para mejorarla, debemos poner manos a la obra.

Es bien sabido la organización de los seres humanos nos ha dado grandes resultados en la historia, en un primer inicio hicimos conciencia sobre la importancia de salvaguardar las relaciones humanas bajo el imperio de la civilidad, los valores y la ética, esta situación no es distinta cuando se trastoca al medio ambiente.

Mejorar nuestra relación con la naturaleza requiere de varias etapas, entre ellas, debemos hacer conciencia sobre nuestros modos de consumo y su impacto en la naturaleza; es decir, debemos concientizar a cada ser humano sobre la importancia de la naturaleza para nuestra subsistencia, por otro lado, debemos poner manos a la obra con pequeñas acciones que den grandes resultados, asimismo, necesitamos unificar esfuerzos para mejorar nuestro entorno.

Quizá la etapa más difícil sea lograr unificar esfuerzos. Los temas ambientales no traen consigo beneficios inmediatos, por el contrario, los beneficios son de mediano y largo plazo, y en consecuencia resultan poco atractivos, pero sus beneficios son determinantes para las futuras generaciones.

Nuestras acciones colectivas en favor de la naturaleza, son un legado al mundo, a nuestros hijos, a nuestros nietos y los hijos de estos. La unidad es la única vía para lograr preservar nuestro planeta, la propia naturaleza nos lo ha demostrado.

Hoy más que nunca necesitamos hacer un frente común en defensa del medio ambiente, un frente común en defensa del legado de nuestros hijos, un frente común para civilizar la relación del ser humano con la naturaleza, pues al final, es civilizar la relación del ser humano presente con el ser humano futuro.